El mantenimiento preventivo incluye actividades rutinarias para evitar problemas futuros. Estas tareas suelen incluir la limpieza de componentes, la actualización de software y la revisión periódica del hardware.
El mantenimiento correctivo se realiza cuando un componente falla o se presenta un problema. Consiste en identificar la falla, repararla o reemplazar el componente defectuoso para restaurar el funcionamiento normal del sistema.
El mantenimiento predictivo se basa en la monitorización continua de los equipos para prever posibles fallos antes de que ocurran. Se utilizan herramientas y técnicas de diagnóstico para analizar el rendimiento y anticipar problemas.
El mantenimiento de seguridad asegura que los sistemas estén protegidos contra amenazas y vulnerabilidades. Incluye la actualización de parches de seguridad, la configuración de firewall y la implementación de soluciones antivirus.
Este tipo de mantenimiento se enfoca en la infraestructura de red, asegurando que todos los dispositivos de red funcionen correctamente y que la conectividad sea estable. Incluye la verificación de cables, la configuración de routers y switches, y la resolución de problemas de red.
El mantenimiento del sistema operativo involucra la gestión de actualizaciones, la optimización del sistema y la resolución de problemas relacionados con el sistema operativo para garantizar su buen funcionamiento.
El mantenimiento de dispositivos periféricos incluye la revisión y reparación de equipos como impresoras, teclados, ratones y otros dispositivos conectados al ordenador.
La documentación y los procedimientos son cruciales para asegurar que las tareas de mantenimiento se realicen de manera consistente y correcta. Esto incluye registrar las actividades realizadas, las fechas y los resultados obtenidos.