Procesador: Limpieza del disipador de calor y ventilador, aplicación de pasta térmica cuando sea necesario
Verificar que todos los cables y conectores estén en buen estado y correctamente conectados. Esto ayuda a prevenir problemas de funcionamiento.
Realizar pruebas periódicas para identificar posibles fallos en los componentes, lo que permite abordar problemas antes de que se conviertan en averías graves.
Mantener el sistema operativo y el software actualizado es crucial para proteger el equipo de vulnerabilidades y mejorar el rendimiento. Las actualizaciones automáticas son recomendadas para asegurar que se apliquen sin intervención manual.
Contar con un antivirus y realizar análisis periódicos para detectar y eliminar malware es fundamental para proteger los datos y el funcionamiento del sistema.
Realizar copias de seguridad regularmente garantiza que la información importante esté protegida en caso de fallos del sistema o pérdida de datos.